La estimulación eléctrica del músculo como entrenamiento para todo el cuerpo – Estudio multicéntrico sobre el uso de EMS integral en los gimnasios
(VATTER, J. Universidad de Bayreuth, 2003; publicación AVM Verlag, Munich 2010).

Objetivo del estudio

El objetivo de este trabajo fue descubrir si se podian producir cambios positios con respecto a la fuerza, la antropometría, la sensación corporal, el estado de ánimo, los factores de salud general, el dolor de espalda y la incontinencia mediante el uso del entrenamiento con estimulación eléctrica integral en una prueba de campo.

Metodología

En cuatro gimnasios, 134 voluntarios (102 mujeres y 32 hombres) con un promedio de 42,5 años de edad fueron entrevistados y comparados con un grupo de control (n=10) y examinados en base a la edad y sexo antes y después de seis semanas de entrenamiento. Se buscaba determinar la fuerza máxima, resistencia física, peso corporal, porcentaje de grasa corporal, circunferencia abdominal, frecuencia e intensidad de las molestias de espalda e incontinencia, así como el estado general de las molestias, humor, vitalidad, estabilidad corporal y tonificación corporal.
Las 12 sesiones de entrenamiento se llevaron a cabo dos veces por semana con los siguientes parámetros de entrenamiento: duración del impulso/ pausa 4segundos/ 4segundos 4,85Hz, impulsos rectangulares, anchura del impulso 350 micras. La sesión de entrenamiento de aproximadamente 25 minutos, con posiciones de ejercicio estático, seguía a un periodo inicial de adaptación de un total de 10-15 minutos. La sesión de entrenamiento concluía con un programa de relajación de 5 minutos (duración de impulso 1 segundo, intervalo de impulso 1 segundo, 100Hz, impulsos rectangulares, anchura del impulso 150 micras).

Resultados

El 82,3% afirmó una reducción del dolor de espalda, el 29,9% se encontraron después sin síntomas. El 40,3% se quejó de dolor crónico antes y un 9,3% después de la finalización. El 75,8% comunicó una mejora en la incontinencia y el 33,3% estaba libre de síntomas al finalizar. El número de molestias se redujo considerablemente (alrededor del 50%). La fuerza máxima se elevó un 12,2% y la resistencia muscular un 69,3%. Las mujeres se beneficiaron en mayor grado que los hombres (13,6% frente al 7,3%). 18 personas terminaron el entrenamiento antes de tiempo. No se identificaron cambios en el grupo de control.
El peso corporal y el IMC se mantuvieron prácticamente iguales. El porcentaje de grasa corporal se redujo un 1,4% en el grupo de entrenamiento; aumentó un 6,7% en el grupo de control. Las personas más jóvenes sometidas al entrenamiento perdieron más peso que los mayores; no hubo variaciones en relación al peso y al sexo. Entre las mujeres del entrenamiento, las circunferencias corporales se redujeron significativamente en el pecho (-0,7cm), muslos (-0,4cm), cintura (-1,4cm), y las caderas (-1,1cm) con un crecimiento simultáneo en la parte superior del brazo (+1,5cm), el pecho (+1,2cm), y el muslo (+0,3cm). El grupo de control no mostró ninguna mejora y aumentó de tamaño en la cintura y las caderas en el mismo período de tiempo.
La sensación corporal mejoró y el 83,0% presentaron menor tensión, el 89,1% mejor estabilidad y el 83,8% un incremento de rendimiento. El 86,8% observaron efectos positivos sobre el contorno corporal. El 90,0% de los participantes percibieron el entrenamiento de manera positiva. La alta intensidad provocó mejoras más significativas para los pacientes con molestias, pero aumentó la incidencia de agujetas musculares.

Conclusión

El entrenamiento EMS integral representa un convincente método para reducir las extremadamente comunes molestias de espalda e incontinencia. Los aumentos de fuerza cooinciden con la experiencia en entrenamiento de fuerza convencional y en algunos aspectos son incluso superiores. Los aspectos de mejora de la tonificación corporal y del estado de ánimo atraen a los hombres y mujeres de todas las edades. Por lo tanto, EMS integral es una forma eficaz de entrenamiento, atractivo para una amplia gama de grupos.